
Viernes, 31 de Octubre de 2008, a las 20:30h
Director: Sakari Oramo / Soprano : Anu Komsi
Lugar: Auditorio y Centro de Congresos Víctor Villegas, sala Narciso Yepes.
Lindberg – Parada
Mozart – Vorrei spiegarvi, KV. 418
Sibelius – Luonnotar op. 70
Sibelius – Lemminkäinen, suite, op. 22
Impresiones:
Por seis euros la entrada, ¿qué más pediría a Apolo por disfrutar de una apacible velada de música clásica en directo?, aunque eso sí, en este mundo de “todo tiene un precio” nos desplazaron, como si de una plaga de avispas se tratara, a la lejana aunque sonora última fila. Vaya manera de tratar a los pocos jóvenes que nos interesamos por estos lares.
No obstante, después del tortuoso intento de que nos pusieran algo en la cafetería (servicio insuficiente Vs masificación), esperaba al menos contemplar algo emocionante, y no, desgraciadamente no lo conseguí. Las piezas me parecían cada vez más absurdas y carentes de romanticismo.
Este hecho produjo en mí la típica sensación de desencanto, quizás fue el ambiente cargado de gente mayor, quizás algún problema personal de sensibilidad contra Sibelius y su música nacionalsocialista finlandesa, pero lo único preciado que me llevé fue la idea de que, cuando algo se convierte en ordinario, mejor poner pies en polvorosa.
Noviembre 1, 2008 at 4:32 pm
Quizá fuera que ir a un concierto de esas condiciones equivale a escuchar en San Bartolomé a la Orquesta Monolítica y Septuagenaria de Ukrania entonar un Mesías.
A veces conviene decir que no.
Noviembre 1, 2008 at 7:59 pm
Quedé decepcionado, menos mal que más tarde al menos me divertí y pasé buena noche
Noviembre 2, 2008 at 10:11 am
Vaya, sí que fue poco gratificante! Entre la última fila, las malas piezas y el mal servicio de la cafetería no sería una buena noche.
Menos mal que luego pudiste compensarlo.
Un saludo
Noviembre 2, 2008 at 10:49 am
Sí, más tarde fuimos al Foster, cosa que no recomiendo porque vaya platos dios mío, en fin, ya haré otra entrada sobre lo que se come en esos parajes, llámalos Thader, Nueva Condomina, Dos Mares….
Noviembre 2, 2008 at 5:09 pm
Hombre, lo cierto es que esos sitios no son lo mejor del mundo, pero también irse al Foster… A mí no me llama mucho.
No importa, el caso es que al menos mejoró (y si mejoró yendo al Foster no quiero ni pensar como había sido la noche hasta entonces, jaja!).
Espero esa entrada!
Un saludo
Noviembre 2, 2008 at 8:05 pm
Mejoró sí, pero me reservo el por qué… la vida se me escapa entre los dedos y no me gustó nada perder el tiempo de esa manera.
¿Cómo te va el Club de Cine y Lectura?
Un abrazo
Noviembre 3, 2008 at 7:50 am
El club de lectura y cine? Bueno, va…Acabamos de empezar el curso y aún no hemos arrancado bien el club, pero esperamos hacerlo pronto.
Te apuntas???
Un saludo!
Noviembre 3, 2008 at 4:23 pm
jajaja
mmmm bueno, no estaría mal probar a ver qué pasa, asistir a vuestras reuniones sombrías y llenas de misterio, dónde a la mínima una chica te puede sacar un ojo, voy a tener que comprarme un chaleco antibalas para estar preparado contra cualquier situación.
saludos
Noviembre 3, 2008 at 4:41 pm
Jajajajajaja!!! Nada de eso!!! Las reuniones no son sombrías y aún no le hemos sacado un ojo a nadie, aunque sí es verdad que el club lo componemos enteramente chicas y, de cuando en cuando, ha pasado “algún” chico por nuestras reuniones. Pero no debes tener miedo!
Eso sí, tendrás que vivir en Murcia (no tengo ni idea de dónde eres) porque sino, estará la cosa muy mala para que puedas acudir!
Te avisaré de la próxima (cuando quedemos)!
Un saludo!
Noviembre 5, 2008 at 11:12 am
Pues a mí eso de ver la música con la entrada más barata me parece súper bohemio. En el Real venden entradas de ballet a tres euros y desde asiento ves a los bailarines casi de espaldas. Eso sí, ves todo lo que ocurre en bastidores y es casi igual de emocionante. Es como arte para pobres. Sólo tienes que tomarle la costumbre.